Milán está volviéndose cada vez más inaccesible.

Milán está volviéndose cada vez más inaccesible.

Milán se vuelve cada vez más inasequible: los precios de la vivienda suben más rápido que los ingresos

El mercado inmobiliario milanés sigue mostrando un desequilibrio creciente entre los precios de la vivienda y los niveles de ingresos. Según el tercer informe del Observatorio de Vivienda Asequible (OCA), presentado en abril de 2026, las dificultades para afrontar los gastos de vivienda ya no son un fenómeno temporal, sino que se han convertido en un problema estructural persistente.

Vivir en Milán solo con los salarios del trabajo se hace cada vez más complicado: los costos de vivienda y transporte pueden representar hasta el 60% de los ingresos mensuales. Además, el problema ha trascendido los límites administrativos de la ciudad y ha afectado a toda la aglomeración milanesa.

Milán sigue siendo un polo atractivo para trabajar y estudiar, pero al mismo tiempo se torna cada vez más inaccesible para los residentes comunes. Los expertos advierten que, sin una estrategia a largo plazo, esto podría impactar severamente en el equilibrio social y económico de la ciudad.

El aumento de los precios supera el crecimiento de los salarios

En 2024, los costos de la vivienda continuaron en ascenso:


  • Las tarifas de compra de propiedades aumentaron un 8,5%;
  • Los alquileres se elevaron un 6,8%;
  • Los salarios promedio solo crecieron un 4,2%, por debajo de la tasa de inflación.

Para los trabajadores de ingresos medios y bajos, la situación es aún más complicada:


  • Los ingresos de los trabajadores aumentaron solo un 3,7%;
  • Los salarios de los empleados de oficina crecieron un 2,6%.

La brecha entre el costo de vida y los ingresos impacta cada vez más en la capacidad de alquilar o adquirir una vivienda. Los ahorros familiares, la ayuda de familiares o el respaldo financiero externo se vuelven cada vez más relevantes.

El mercado de alquiler se vuelve menos estable.

El precio medio del alquiler en Milán alcanzó los 201 euros por metro cuadrado al año. Al mismo tiempo, la cantidad de contratos a largo plazo está decreciendo y se observa un aumento en las modalidades de alquiler temporales y flexibles.

Incluso la vivienda con el denominado "alquiler convenido", antes considerada más asequible, ahora se equipara en precio a las ofertas del mercado. Como resultado, esta opción prácticamente pierde su función social.

Los ingresos de la población se polarizan, la vivienda se reduce

La composición de los ingresos en Milán muestra una marcada estratificación social:

  • Más de la mitad de los contribuyentes ganan menos de 26.000 euros al año;
  • Casi un tercio, menos de 15.000 euros.

En este contexto, el ciudadano promedio puede costear un espacio habitable cada vez más reducido. En muchos casos, la superficie disponible ya está por debajo de los estándares mínimos de vivienda ofrecidos en el mercado.

El tema de la vivienda no solo se torna difícil, sino que para muchos se convierte en un problema insoluble.


La población real de Milán es mayor que la oficial

Uno de los hallazgos más destacados del estudio fue la discrepancia entre el número oficial de residentes y la población efectiva de la ciudad.

Según datos de teléfonos móviles, los analistas concluyeron que, aunque Milán cuenta oficialmente con 1,4 millones de residentes, hay más de 1,6 millones de personas que viven de forma permanente en la ciudad. Esta cifra engloba a estudiantes, trabajadores temporales y personas no registradas oficialmente.

Esto ejerce una presión adicional sobre el mercado de alquiler, el transporte y los servicios de la ciudad.


Los alquileres a corto plazo agravan la crisis

Tras la pandemia, el mercado de alquileres temporales ha crecido rápidamente. Cada vez más viviendas se convierten en alojamientos turísticos, reduciendo la oferta de viviendas a largo plazo para los residentes de la ciudad.

En los últimos cinco años:


  • La proporción de alquileres a largo plazo ha disminuido del 66% al 51%;
  • Los contratos temporales y a corto plazo abarcan casi la mitad del mercado.

Esto refleja el creciente atractivo turístico de Milán por un lado, pero por otro incrementa la inestabilidad para quienes buscan vivienda para residencia permanente y trabajo.

La falta de desarrollo de la infraestructura hotelera incrementa aún más la presión sobre el parque de viviendas privadas.


La crisis habitacional se extiende más allá de Milán.

Los problemas de asequibilidad de la vivienda han afectado no solo a Milán, sino también a localidades vecinas del área metropolitana.

Incluso en municipios bien comunicados con Milán, los precios de los alquileres están subiendo velozmente. Muchos residentes se trasladan más lejos del centro en un intento por reducir costos, pero el ahorro no es tan significativo debido a los gastos de transporte.

Según el estudio:


  • La vivienda y el transporte público pueden consumir entre el 50% y el 60% de los ingresos;
  • Al utilizar un automóvil, este porcentaje a veces alcanza el 80%.

Además de la carga financiera, esto genera problemas ambientales y de infraestructura adicionales.


Se requieren medidas integrales

Los autores del informe subrayan que el problema de la vivienda está estrechamente ligado a la política social, la planificación urbana y el mercado laboral.

Se precisa una estrategia a largo plazo

El cierre del informe considera la vivienda como una infraestructura estratégica necesaria para la competitividad económica y la estabilidad social de la ciudad.

Expertos opinan que el alquiler asequible no debería exceder los 100-110 euros por metro cuadrado al año. Al superar este límite, incluso los profesionales clave necesarios para el funcionamiento de la ciudad comienzan a tener dificultades para acceder al mercado de la vivienda.

La conclusión principal del estudio es que simplemente analizar el problema ya no es suficiente. Milán precisa una política integral y a largo plazo que aborde conjuntamente las cuestiones de vivienda, transporte y empleo en toda la aglomeración urbana.

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